POR: PST. LILIANA PAZ HERNÁNDEZ

La obesidad es definida como la acumulación de grasa corporal innecesaria. Es un problema multifactorial:

  • Factores genéticos
  • Origen biológico
  • Carácter psicológico

Influye: distribución anatómica del tejido adiposo, etiología (origen) y la edad de comienzo.

El peso excede el 20% del adecuado (niños y adultos).

La obesidad se define también mediante el índice de masa corporal (IMC) que se calcula mediante la operación: peso (kg) entre cuadrado de la altura (m2).

Peso normal 18.5- 24.9

Sobrepeso u obesidad grado 1= 25-29.9   kg

Obesidad clínica o grado 2= 30-39.9 kg

Obesidad grave o severa grado 3= más de 40 kg

 

La obesidad está relacionada con diversos problemas: físicos y psicológicos.

FÍSICOS:

  • Sobreingesta: “Siempre como en exceso”, “no puedo decir no cuando me ofrecen comida”.
  • Subingesta: “Hay ocasiones en que casi me mato de hambre”, “hay días que no como nada” “siempre estoy a dieta”, “tomo muchísima agua”.
  • Los incrementos de la frecuencia de la obesidad coinciden con la disminución del gasto energético diario: No hacer ejercicio, mayor uso de transporte, uso excesivo de los videojuegos o televisión.

La obesidad se relaciona con enfermedades cardiovasculares, la diabetes, traumatismo articular, cáncer, hipertensión y la mortalidad

 

PSICOLÓGICOS

  • En diversas investigaciones, se han asociado la obesidad y los problemas psicológicos.
  • La obsesión cultural contemporánea por la delgadez.
  • La preocupación o aversión a la grasa en niños y adultos.
  • Se tiende a atribuir actitudes negativas al obeso como: Se les asocia con pereza, poca popularidad dentro de un grupo, falta de éxito, víctimas de bullying,   lo que influye en una baja autoestima.
  • Mala imagen hacia las personas que no se ajustan a la imagen delgada o estereotipadamente atractiva.
  • En algunos casos en la obesidad hay propensión a padecer depresión “con frecuencia me siento triste”, “cuando me siento triste quiero comer” “como para olvidar mis problemas”.
  • Actitudes defensivas: Denotan autoafirmaciones idealizadas “siempre estoy de buen humor”, “siempre estoy feliz” “le agrado a todo el mundo”.
  • Actitudes racionalizadas: pensamiento o racionalización para deslindarse de la responsabilidad de conservar un peso corporal sano “peso demasiado porque otros miembros de la familia pesan demasiado”, “tengo exceso de peso porque soy baja de estatura”.

 

         Las causas de la obesidad son complejas y se resumen en lo siguiente:

  • Una base genética.
  • Niveles bajos de actividad permiten prever un aumento de peso.
  • Disminución o nulo ejercicio.
  • Las personas con obesidad llegan a consumir más calorías que las personas delgadas.
  • La práctica de una dieta sin supervisión o extremadamente rigurosa puede resultar contraproducente en la obesidad.

 

Sugerencias:

  • No asociar comida con afectos “si no te lo comes es porque no me quieres”, “si no quieres más significa que no te gustó”.
  • Diferenciar las porciones que un niño puede comer y que son distintas a las del adulto.
  • Ayudar a diferenciar al hijo cuando está ansioso, aburrido, tiene hambre o sed.
  • Enseñar a los hijos a comer alimentos de cada grupo (frutas, verduras, vegetales, proteínas).
  • No hacer énfasis en el contenido nutrimental.
  • De 2 a 3 vasos de agua al día (no energetizantes “gatorade”, bebidas azucaradas
  • Regular los alimentos que tienen calorías y no ponerlos al alcance de los niños
  • Llevarlos a hacer actividad física 60 minutos diarios
  • Para entretener a los hijos, la opción no es darles la tableta
  • Comida 3 veces al día (incluir en cada comida, un alimento de los grupos).
  • Detectar la ansiedad del niño – porque quiere comer de más o no quiere comer.
  • Los padres son modelos a seguir.