Pamela García, Mercadotecnia

De niños queremos crecer para poder “hacer cosas de grandes”, y ya que somos grandes… deseamos tanto ser niños. Al final, nos damos cuenta que crecer no es una opción y hacer cosas de grandes es algo que tenemos asegurado con el paso del tiempo.

Siempre que llega el día del niño, y tenemos la oportunidad de ver como nuestros alumnos se divierten y disfrutan la vida con cosas tan simples, nos hacen recordar esos entrañables momentos, cuando la vida era más fácil al compartir risas y juegos con nuestros amigos de la infancia.

Cerca de nosotros tenemos siempre a un niño, ¿por qué no enseñarle a disfrutar el hoy? reír hasta que duela el estómago, jugar encontrándole figuras a las nubes, aprender cosas nuevas juntos, fomentarle un buen hábito que lo acompañe siempre.

A veces es bueno analizarnos un poco y auto evaluar nuestra manera de enseñar, para asegurarnos que las personas que más amamos, aprendan a vivir en amor.

Mientras nosotros practicamos el no tomarnos la vida tan a pecho les enseñamos a ser felices.

“Los niños aprenden con el ejemplo. Nosotros no les enseñamos por lo que les decimos si no por lo que somos”… -Karen Berg

¡Felicidades a todos los niños y a todas las mamás!