Las destrezas que el niño ha adquirido a los 2 años de edad, le permiten desempeñar un papel mucho más activo, siente gran curiosidad por el mundo que lo rodea y lo explora con entusiasmo, busca ser autosuficiente e independiente.

La etapa preescolar se inicia alrededor de los 2 años, con el surgimiento de la marcha y el lenguaje así como el control de esfínteres, y se prolonga hasta los 5 o 6 años.

Las tareas principales en esta etapa son:

  • dominio de habilidades neuromusculares
  • inicio de la socialización
  • logro de la autonomía temprana
  • inicio de la tipificación sexual
  • desarrollo del sentimiento de iniciativa

La creciente facilidad que el preescolar adquiere para manejar el lenguaje y las ideas le permite formar su propia visión del mundo, a menudo sorprendiendo a los que lo rodean; desarrolla su capacidad para utilizar símbolos en pensamientos y acciones y comienza a manejar conceptos como edad, tiempo, espacio. Sin embargo, aún no logra separar completamente lo real de lo irreal, y su lenguaje es básicamente egocéntrico.

  1. Piaget (1896-1980), famoso por sus aportes al estudio de la infancia y por su teoría constructivista del desarrollo de la inteligencia y del desarrollo cognitivo, plantea que esta es la etapa del pensamiento pre-operacional, es decir, la etapa en la cual se empiezan a utilizar los símbolos y el pensamiento se hace más flexible. La función simbólica se manifiesta a través del lenguaje, la imitación y el juego simbólico le cuesta aceptar el punto de vista de otra persona

En esta etapa, los niños comienzan a entender identidades, funciones y algunos aspectos de clases y relaciones, pero todo se ve limitado por el egocentrismo.

Las principales características del desarrollo cognitivo en esta etapa pueden reunirse en:

  1. Desarrollo de la función simbólica, es decir de la capacidad para representar mentalmente imágenes visuales, auditivas o cinestésicas que tienen alguna semejanza con el objeto representativo.
  2. Comprensión de identidades, comprensión de que ciertas cosas siguen siendo iguales aunque cambien de forma, tamaño o apariencia, el desarrollo y convencimiento de esto no es definitivo pero es progresivo.
  3. Comprensión de funciones, el niño comienza a establecer relaciones básicas entre dos hechos de manera general y vaga, no con absoluta precisión. Esto apunta a que su mundo ya es más predecible y ordenado, pero aún existen características que hacen que el pensamiento pre-operacional esté desprovisto de lógica.

El niño demuestra que puede percibir características específicas como olor, forma y tamaño y comprende el concepto general de la categorización. La capacidad verbal juega aquí un rol muy importante para que el niño pueda calificar lo que percibe.

Los preescolares recuerdan, procesan información, en general se dice que su capacidad de reconocimiento es buena y su recuerdo es pobre pero ambos mejoran entre los 2 y los 5 años.

Los niños “absorben” valores y actitudes de la cultura en la que los educan, van viviendo un proceso de identificación con otras personas; es un aprendizaje emocional y profundo que va más allá de la observación y la imitación de un modelo, generalmente con el padre del mismo sexo y se produce así en estos años, un proceso de tipificación sexual en el cual los niños van captando mensajes de la sociedad acerca de cómo se deben diferenciar niños y niñas.

Los niños son recompensados por comportamientos de estereotipos del género (masculino o femenino) al que pertenecen, que los padres creen apropiados, y son castigados por comportamientos inapropiados. Al mismo tiempo que el niño va aprendiendo a través de la obediencia y el castigo, aprende a evaluar de acuerdo a las consecuencias y va formando sus primeros criterios morales.

En síntesis, las características de la conducta del preescolar son:

  1. Físicamente activo
  2. Emocionalmente lábil, ambivalente
  3. Obstinado, negativo
  4. Curioso en lo sexual
  5. Con temores en aumento
  6. El lenguaje y la función simbólica están en desarrollo
  7. Aprenden los hábitos de autocuidado
  8. Consolida el sentido de autonomía
  9. Desarrolla la iniciativa

El cumplimiento de estas tareas permitirá que el niño pueda, posteriormente, adaptarse a toda situación escolar.

La etapa preescolar es un período durante el cual el pequeño cultiva su personalidad, autonomía y autoestima; es por esto que debemos contribuir de manera oportuna al desarrollo intelectual, físico, emocional y social de nuestros alumnos. Además de promover un aprendizaje de por vida y para la vida, creando un ser integral con valores y competente que le ayude a enfrentarse a los constantes retos del mundo actual globalizado; pero principalmente feliz y seguro de sí mismo.

Como Institución Educativa llevamos el Método Minjarez en Español para el desarrollo cognitivo en la lecto-escritura, diseñado como una respuesta a los retos en el siglo XXI, cumple con los parámetros establecidos para el aprendizaje de nuestros alumnos y alcanzar los más altos niveles educativos.

Para el aprendizaje exitoso de un segundo idioma, es necesario estudiarlo desde edades tempranas a través del método Ecléctico para inglés que parte del sonido como el método en español y van de la mano en la adquisición de la lecto-escritura en ambos idiomas.

Con ello buscamos que los niños se involucren realmente y de manera natural en el aprendizaje de un segundo idioma e inicien el aprendizaje del inglés mediante diversas actividades, que realizan de una manera amena y divertida, con material concreto y atractivo para ellos.

Cada salón se encuentra equipado con cañón, laptop, sonido e internet, que son parte de los recursos digitales.

Los niños aprenden aspectos importantes, como trabajar en equipo, reforzar los valores que traen de casa y que les permiten modular sus acciones; aprenden a ganar y a perder y esto fortalece su tolerancia, a ser disciplinados y a esforzarse por alcanzar una meta.

Psic. Martha Razo

Preescolar