¿Cuántas veces papás esta frase ha rondado por su cabeza?, ahora que su hijo ha pasado, de ser un niño dulce y amoroso, a un chico voluble que a veces está contento y en el minuto siguiente lo ven llorando y en otro momento a punto de explotar de enojo, no se desesperen, es cuestión de tiempo y recuerda que también a ustedes les pasó.

Todos estos cambios de humor y estados de ánimo se deben al período de la adolescencia, la cual se caracteriza por los cambios fisiológicos, psicológicos, cognoscitivos y sociales a los que tiene que ajustarse el joven. Por lo general, ocurre entre los 10 y 14 para las niñas y los 12 y 16 para los chicos.

Los cambios fisiológicos inician gracias a un incremento en la producción de hormonas. Las transformaciones exteriores son fáciles de reconocer; las internas, sin embargo, comienzan antes que cualquier cambio físico sea evidente. Hablar con los jóvenes es fundamental, la información que no reciban en casa, la buscarán en algún otro lugar, con la probabilidad de que sea errónea o distorsionada. Es mejor que se informen y resuelvan sus inquietudes en casa.

La adolescencia es una etapa de adaptación tanto para el joven como para los propios padres. Esto, aunado a los flujos hormonales, provoca cambios emocionales bruscos. El joven puede pasar, en un segundo, de una profunda tristeza hasta una alegría desbordante. Por lo cual es preciso un balance entre estar cerca para escucharle o ayudarle si lo necesita y, al mismo tiempo, estar lo suficientemente lejos para darle la libertad que busca.

Es importante que se considere que en esta etapa, se preocupan mucho por su apariencia física, por la forma en que los demás los ven. En esta etapa los jóvenes buscan un código de vestimenta que los diferencie de los mayores, lo cual les da un sentido de identidad. Por ello, es bueno permitirles jugar un poco con esas modas aunque resulten un poco extrañas a nuestro parecer, por supuesto, cuidando que su forma de vestir no afecte su vida.

La opinión de sus amigos se vuelve muy importante. Para ellos pertenecer a un grupo social es indispensable. Como padres se debe de estar pendientes de que no existan manipulaciones negativas por parte de los compañeros que los lleven a conductas dañinas para sí mismos.

Buscarán pasar largo tiempo en las redes sociales. En la actualidad las redes sociales han atrapado a los jóvenes. Para ellos, la interacción en Facebook o Whatsapp es tan vital como la convivencia presencial con sus compañeros. Estas herramientas se han convertido en un medio de comunicación que puede ser benéfico pero, en algunos casos, también perjudicial para ellos. Hay que darse el tiempo de conocer estas redes para saber qué es lo que sus hijos ven en internet. Además, es importante controlar el tiempo que los jóvenes pasan en internet o con el celular, buscando siempre un balance entre su vida social y el uso de las redes.

En esta etapa, los jóvenes requieren ser escuchados. Es importante tener en cuenta que muchas veces necesitamos escuchar más allá de lo que literalmente nos dicen los jóvenes. Debemos estar pendientes de sus movimientos corporales, actitudes, de la parte sensible del mensaje que transmiten al hablar. En la actualidad, los adolescentes corren muchos peligros y la mejor manera de protegerlos es escucharlos atentamente. Hay que guardar los comentarios hasta que ellos hayan expresado libremente todas sus ideas: si se demuestra enojo o rechazo cuando apenas comienzan a contar sus inquietudes o errores, no tendrá oportunidad de conocer el final de la historia.

También necesitan respeto, hay que respetar sus opiniones. Si considera que están muy equivocadas y necesita una guía, se puede comenzar un consejo con algo como, “Creo que tienes razones para pensar eso, pero…” o bien, “Te entiendo, sin embargo…”. Eso hará que se sienta en confianza de expresar sus sentimientos sabiendo que no será juzgado o rechazado por lo que piensa.

Es importante que exista un canal de comunicación adecuado entre el adolescente y sus padres, donde exista respeto y confianza. Hay que hacer de su relación con ellos un vínculo donde se eduque con amor y la firmeza necesaria para permitirles crecer al tiempo que se le protege de los peligros que acechan a la juventud hoy en día.

Es por eso que en el Instituto Simón Bolívar nos preocupamos por acompañar y apoyar a nuestros alumnos de secundaria a pasar por estos cambios, por lo que nuestra psicóloga, la Lic. Martha Razo en coordinación con los titulares, está dándoles algunas pláticas sobre temas de interés para los alumnos, así mismo, los alumnos de preparatoria les presentaron a los alumnos de tercer grado, una simpática obra de teatro acerca del sexo seguro, autoría del profesor de Teatro Carlos Hernández Álvarez. También tuvimos la visita de una empresa de toallas femeninas, quien además de regalares a las chicas producto, también las orientaron sobre el tema de la menstruación y los cambios fisiológicos que tienen en la adolescencia.

Sabemos que es una etapa difícil, para los chicos y para los padres de familia, pero trabajando en conjunto y estando en comunicación, lograremos entender y apoyar a lo más importante: sus hijos.

 

Miss Sandra Luz Paredes

Directora Técnica de Secundaria